San José, 22 de junio del 2015

DN-894-2015

Exp.: DN-333-2015

 

Licenciado

[…]

Asesor Aduanero

S. O.

 

ASUNTO: Artículo 145 de la Ley General de Aduanas.

 

Estimado licenciado:

 

En respuesta a su nota recibida en esta Dirección General el 28 de mayo del presente año, mediante la cual solicita criterio legal respecto a la aplicación del artículo 145 de la Ley General de Aduanas (en adelante LGA), se indica lo siguiente:

 

Señala el citado artículo, en lo conducente lo siguiente:

 

“(…) De no destinarse las mercancías que se encuentren en estacionamiento transitorio a tránsito, a traslado a depósito aduanero o a cualquier otro lugar autorizado, dentro de los ocho días hábiles contados a partir del arribo de las mercancías, se impondrá al transportista una multa de doscientos pesos centroamericanos por cada día natural que transcurra, hasta cumplir el plazo indicado en el inciso a) del artículo 56 de esta ley, salvo caso fortuito, fuerza mayor o causa imputable a  la Administración. El transportista comunicará a las aduanas competentes la salida y llegada de la unidad de transporte y sus cargas al lugar designado (…)” (Así reformado por el artículo 4° de la ley N° 9069 del 10 de setiembre del 2012, "Ley de Fortalecimiento de la Gestión Tributaria") (La negrita no corresponde con el original)

 

En este sentido, cita el artículo 235 del Reglamento a la LGA, respecto del tráfico marítimo en lo conducente, lo siguiente:

 

“Artículo 235.— Inicio del traslado o tránsito de las unidades de transporte y mercancías.

En el tráfico marítimo, el transportista aduanero solicitará el traslado de las mercancías, luego de su descarga, a un estacionamiento transitorio ubicado en la jurisdicción de la aduana de ingreso o a un depósito aduanero, u otra zona de operación aduanera autorizada.”

 

De ambos artículos, se desprende entre otras cosas que los transportistas que dentro del plazo de 8 días hábiles y hasta el plazo de 15 días hábiles contados a partir de su arribo a un puerto aduanero nacional, no hayan destinado a tránsito las mercancías, traslado a depósito o cualquier otro lugar autorizado, serán sancionados con una multa de doscientos pesos centroamericanos por cada día natural que transcurra.

 

Así, se le otorgó esta posibilidad de dejar las mercancías en un estacionamiento transitorio, al transportista que ingresó las mercancías al país, en el entendido de que se está bajo el procedimiento de ingreso, donde quien participa es el transportista internacional, a pesar de que la ley sólo se refiere al transportista sin ningún tipo de calificativo.

 

En este orden de ideas, el concepto de transportista que ingresó las mercancías al país comprende al marítimo, aéreo y al terrestre que ingresan mercancías al territorio aduanero costarricense. No obstante, tratándose de las mercancías que se encuentren en un estacionamiento transitorio tal como lo indica el artículo 145 citado en relación con el artículo 235 del RLGA, el sujeto activo del artículo referido vendría a ser el transportista que ingresó las mercancías al país y concretamente el transportista marítimo.

 

Por lo anterior, el transportista referido sólo podría tenerlas por 8 días, precisamente por su carácter de estadía temporal. De no respetar dicho plazo se le impondría una multa de $200 por cada día natural de atraso, que podría imponerse desde el día 9 y hasta el día 15. Después del día 15, las mercancías caerían en abandono, de conformidad con el artículo 56 inciso a) de la LGA. 

 

La sanción prevista en el párrafo tercero del citado artículo, tiene como objeto únicamente aquellas mercancías que se encentren en un estacionamiento transitorio, de forma que el plazo de los ocho días hábiles contados desde el arribo es para solicitar la autorización del régimen de tránsito, o traslado a depósito aduanero o a cualquier otro lugar autorizado.

 

Ahora bien, respecto al procedimiento que debe efectuar el transportista marítimo para no ser sancionado con $200 de multa por día tal y como señala la norma, es importante traer a colación lo establecido reiteradamente por el Tribunal Aduanero Nacional, quien acorde con lo citado, resuelve en  Sentencia Nº 145-2011 del 21 de setiembre del 2011, lo siguiente:

 

“(…) En el supuesto de que si dentro de ese plazo de 8 días contados desde el arribo[1] de las mercancías, se gestiona ante la aduana, el régimen de tránsito aduanero o bien el traslado a depósito aduanero, no se infringen las normas y condiciones del Estacionamiento Transitorio, no hay infracción y por tanto no cabe la multa. Si por el contrario, se gestiona lo anterior, fuera o después  del día ocho, incluso hasta el día quince, la aduana igualmente lo autoriza, pero cuando se da un incumplimiento, ante la vulneración del régimen aduanero, se le impone una multa de $200 por cada día natural de atraso, siendo la multa máxima que se puede imponer de $1400 por 7 días de atraso al transportista aduanero.  Vencido ese plazo no corre más la multa. Después del día quince, es decir, a partir del día 16 contado desde el arribo, las mercancías conforme el artículo 56 inciso a) y el último párrafo del 145 de la LGA, se consideran en  abandono, por lo que la mercancía debe ser trasladada a depósito aduanero, para que se inicien los trámites correspondientes (…)”

 

De tal manera, es claro que el transportista marítimo tiene la posibilidad de dejar las mercancías en un estacionamiento transitorio durante un plazo no mayor a los 8 días desde el arribo de las mercancías al territorio aduanero nacional; sin embargo, durante esta estadía debe gestionar ante la aduana de control, el régimen de tránsito aduanero o bien el traslado a depósito aduanero, o cualquier otro lugar autorizado, con el fin de no ser sujeto activo de la infracción dispuesta en el numeral 145 de la LGA.

 

Ciertamente, el trasportista marítimo no puede efectuar directamente la declaración de tránsito aduanero o de traslado de las mercancías a depósito o a otro lugar autorizado, según sea el caso, ya que éste, únicamente puede transmitir al sistema informático Tecnología de Información para el Control Aduanero (en adelante TICA) manifiestos de carga o viajes; no obstante, dicha actividad debe ser delegada a un agente aduanero autorizado para declarar tránsito nacional o el transportista aduanero, mediante la contratación de sus servicios; lo anterior con el propósito de no cometer la infracción establecida en el numeral 145 de marras.

 

Al efecto, debe tenerse presente que el concepto de transportista comprende la función que ejerce tanto la línea naviera, como la aérea y el transportista terrestre, que ingresan mercancías al país, en la medida en que todos éstos son: “(…) personas, físicas o jurídicas, son auxiliares de la función pública aduanera; autorizados por la Dirección General de Aduanas. Se encargan de las operaciones y los trámites aduaneros relacionados con la presentación del vehículo, la unidad de transporte y sus cargas ante el Servicio Nacional de Aduanas, a fin de gestionar en la aduana el ingreso, el arribo, el tránsito, la permanencia o la salida de mercancías.” (Artículo 40 LGA)

 

Por lo anterior, el transportista naviero igualmente es sujeto del régimen de responsabilidad establecido por el legislador en el artículo 43: “Los transportistas aduaneros serán responsables de cumplir las obligaciones resultantes de la recepción, la salida y el transporte aéreo, marítimo o terrestre de las unidades de transporte y/o mercancías, según corresponda al medio de transporte utilizado, a fin de asegurar que lleguen al destino autorizado o salgan de él intactas, sin modificar su naturaleza ni su embalaje, hasta la entrega efectiva y la debida recepción por parte del auxiliar autorizado, según las disposiciones de  la Dirección General de Aduanas y las demás autoridades reguladoras del tránsito y la seguridad pública. Además, responde por la instalación y el adecuado uso del precinto electrónico, independientemente de la persona física o jurídica que ejecuta materialmente la movilización de la unidad de transporte y/o mercancías.”

Además, nótese que es la línea naviera la que debe responder ante el incumplimiento de las condiciones establecidas por el artículo 145 de la LGA, en la medida en que fue a ella a la que el legislador le permitió mantener las unidades de transporte por ocho días, puesto que todo este trámite se da dentro del procedimiento de ingreso de las mercancías al país, y no dentro del procedimiento de despacho o sometimiento de las mercancías a un régimen determinado, por lo que el auxiliar que participa y es responsable de las actuaciones lo es la naviera que fue quien trajo las mercancías al país, claramente se desprende la intención del legislador a partir de las obligaciones generales establecidas en el artículo 42 de la LGA, incisos i), y j).

 

La Sala Constitucional, se pronunció respecto de la constitucionalidad de la obligación establecida en su momento en el artículo 140 de la LGA, hoy 145 del mismo cuerpo legal, producto de la reforma Ley N°9069 del 10 de setiembre del 2012, por lo que resulta pertinente transcribir en lo conducente, el razonamiento esbozado en la Sentencia N°2003-11926 del 23 de octubre del 2003:

 

III.- CARÁCTER DE MUNERA PUBBLICA DEL TRANSPORTISTA O AGENTE NAVIERO.  En el Derecho Administrativo se denomina "munera pubblica" al sujeto privado que ejerce, permanente o transitoriamente, funciones o competencias públicas cuando han sido previamente habilitados legal o contractualmente convirtiéndose en vicarios de la respectiva administración pública. (…) El munera pubblico está sujeto a una relación de sujeción o subordinación especial por lo que tiene una serie de obligaciones y deberes que debe cumplir y observar a cabalidad. En este sentido, el numeral 30 de la Ley General de Aduanas le establece un elenco de obligaciones básicas, entre las que destacan, para el caso concreto, la de "d) Efectuar las operaciones aduaneras por los medios y procedimientos establecidos, de acuerdo con el régimen aduanero correspondiente" y h) Cumplir con las demás obligaciones que les fijan esta ley y sus reglamentos y con las disposiciones que establezca la autoridad aduanera mediante resolución administrativa o convenio". (…) el ordenamiento infraconstitucional compele a los transportistas, en tanto auxiliares de la función pública aduanera, a cumplir con una serie de obligaciones cuyo contenido y alcances no pueden ser desconocidos u obviados por éstos. El párrafo segundo del artículo 140 de la Ley General de Aduanas, consecuentemente, prevé una sanción pecuniaria o multa para hipótesis en que el transportista aduanero infrinja la obligación que le imponen los artículos 30, incisos d) y h), 42, inciso e) y 43 de ese cuerpo normativo. (…)

 

VII.- CARÁCTER PROGRESIVO DE LA MULTA Y DERECHO DE PROPIEDAD. (…) si el transportista o agente naviero debe cancelar el monto de la multa, bien podrá ejercer las acciones legales pertinentes a fin de evitar un empobrecimiento ilícito y recuperar lo indebidamente pagado, dado que, entre el importador y el transportista  media una relación contractual con una serie de obligaciones y derechos correlativos. En todo caso, nada le impide al transportista, si enfrenta algún problema o descoordinación con el importador,  acarrear la mercadería que ingresa al país a los depositarios aduaneros (…)

 

VIII.- ACERCA DE LA RAZONABILIDAD O PROPORCIONALIDAD DE LA NORMA IMPUGNADA.  (…) Para este tribunal, de la simple lectura de la norma y tomando en cuenta que ésta se encuentra incluida dentro del capítulo IV referido a los regímenes aduaneros de carácter temporal, se deduce que el fin pretendido por el legislador es que la mercadería en tránsito no permanezca sine die sin un destino específico evitándose, de esa forma, que el sistema aduanero y tributario sean burlados. Adicionalmente, la norma impugnada es un mecanismo o medio apto para que la estancia de la mercadería en tránsito no se prolongue excesivamente en los recintos aduaneros, todo con perjuicio de la continuidad, eficacia y eficiencia del servicio aduanero. Analizada la norma impugnada a la luz del criterio contenido en los precedentes parcialmente transcritos, este tribunal estima que la medida dispuesta en aquella resulta necesaria, idónea y proporcionada. Necesaria, en cuanto la Administración Aduanera requiere de un instrumento ágil y eficaz que permita no solo el control sobre la mercadería en tránsito que ingresa al país, sino además por la continuidad y la eficiencia del servicio que se presta en las instalaciones aduaneras existentes, cuyo espacio puede resultar insuficiente a efectos de satisfacer las demandas de los administrados. Resulta además idónea, por cuanto ésta constituye un medio efectivo para satisfacer los fines que procura alcanzar la norma, y que, como se indicó en los considerandos anteriores, no alcanza a restringir o limitar derecho fundamental alguno. Finalmente, a juicio de esta Sala, la multa dispuesta es proporcional al objetivo pretendido con su aplicación, en aras de buscar la efectiva y continua prestación del servicio, conforme los principios que informan la función administrativa en general (artículos 140, inciso 8°, de la Constitución Política y 4 de la Ley General de la Administración Pública), y el control de la mercadería en tránsito que ingresa al país. (…)”

 

Para la ejecución procedimental de tales disposiciones, el Manual de Procedimientos Aduaneros señala en su apartado correspondiente al Procedimiento de ingreso y salida de mercancías, vehículos y unidades de transporte, en su Capítulo II - Procedimiento Común, las siguientes Políticas Generales:

 

“14° Descargada la UT y sus mercancías el transportista internacional, de manera inmediata deberá iniciar el proceso de movilización hacia los estacionamientos transitorios y depósitos aduaneros indicados como destino inmediato en el manifiesto. El tiempo de recorrido para cada UT, desde el puerto de arribo hasta la ubicación de destino dentro de la jurisdicción de la aduana de ingreso, no debe superar el plazo de una hora, contado desde el inicio del viaje registrado en la aplicación informática[2].

 

14°) bis. Para aquellos casos que no se ajusten a lo establecido en el punto anterior, se deberá seguir el siguiente procedimiento[3]:

 

a.               Si el transportista internacional (naviera) declara en el manifiesto de carga como destino final el puerto de ingreso, el agente aduanero autorizado para declarar tránsito o el transportista aduanero, podrán transmitir la declaración electrónicamente para el traslado de las mercancías a un depósito aduanero de la misma jurisdicción.

 

b.               Si el transportista internacional (naviera) declara en el manifiesto de carga como destino final un ET, el agente aduanero autorizado para declarar tránsito o el transportista aduanero podrán transmitir electrónicamente la declaración de traslado si las mercancías se someten al régimen de depósito aduanero en la misma la jurisdicción.

 

c.               Si el transportista internacional (naviera) declara en el manifiesto de carga como destino final el puerto o un ET y el consignatario requiere someter las mercancías a un tránsito aduanero, previo cambio de la ubicación final declarada en el manifiesto, el transportista aduanero o el agente aduanero autorizado para declarar tránsito deberá transmitir electrónicamente la declaración de tránsito.

 

d.               Si el transportista internacional (naviera) declara en el manifiesto de carga como destino final el puerto o un ET y el consignatario corresponde a una empresa de perfeccionamiento activo ubicada en la jurisdicción de la aduana de ingreso, previo cambio de la ubicación final declarada en el manifiesto, el transportista aduanero o el agente aduanero autorizado para declarar tránsito deberá transmitir electrónicamente la declaración de traslado.

 

(…)

 

19°Las autoridades portuarias o aeroportuarias permitirán la salida y movilización de las UT y sus mercancías hacia las instalaciones de cada estacionamiento transitorio o depósito de desconsolidación declarado en el manifiesto de carga como ubicación de destino inmediato, con base en el viaje confeccionado en la aplicación informática y la impresión de un comprobante de salida. Cuando el destino inmediato y final corresponda a un depósito aduanero de la misma jurisdicción, el transportista deberá transmitir un DUA de traslado y si es en otra jurisdicción distinta a la aduana de ingreso, deberá tramitarse un DUA de tránsito[4].” (La negrita no corresponde con el original)

 

De los lineamientos procedimentales expuestos, se extrae la obligación dentro del procedimiento de ingreso de las mercancías al territorio por parte del  transportista internacional aduanero de iniciar el proceso de movilización hacia el destino inmediato señalado en el manifiesto, sea los estacionamientos transitorios o depósitos aduaneros. Caso contrario, el transportista marítimo deberá gestionar según sea el caso, por intermedio del agente aduanero autorizado para declarar tránsito o el transportista aduanero contratado, lo siguiente: 

 

 

Destino final en Manifiesto de carga

Condición

Actuación

Puerto de ingreso

 

Declaración de traslado[5] a depósito aduanero de la misma jurisdicción.

Estacionamiento transitorio

Puerto de ingreso o un Estacionamiento Transitorio

a.  Consignatario requiere someter mercancías a Tránsito Aduanero.

b.  Cambio previo de la ubicación final declarada en el manifiesto de carga.

Declaración de Tránsito

a.  Consignatario es una empresa de Perfeccionamiento Activo ubicada en misma jurisdicción.

b.  Cambio previo de la ubicación final declarada en el manifiesto de carga.

 

En el mismo sentido, el artículo 234 del Reglamento a la LGA establece que la declaración aduanera de tránsito será el formulario que se empleará para el traslado de vehículos y unidades de transporte a depósito aduanero u otras zonas de operación aduanera autorizadas que se encuentren ubicadas en la jurisdicción de la aduana de ingreso; o de estacionamiento transitorio a depósito aduanero que se encuentre ubicado en la misma jurisdicción de la aduana.

 

Finalmente, tal y como lo prevé el artículo 127 en relación con el numeral 84, ambos del Reglamento del Código Aduanero Uniforme Centroamericano N°31536-COMEX, en relación con el Manual de Procedimientos Aduaneros, Procedimiento de Transito Aduanero, Capítulo II, Política General N°16 y artículo 7.b. del Capítulo VII. De la revisión documental y el reconocimiento físico, los documentos obligatorios que sustentan la declaración aduanera de tránsito y traslado, corresponden al conocimiento de embarque, factura, así como las licencias, permisos, certificados u otros documentos referidos al cumplimiento de las restricciones y regulaciones no arancelarias a que estén sujetas las mercancías, y demás autorizaciones o garantías exigibles en razón de su naturaleza y del régimen aduanero a que se destinen; éstos no serán digitalizados, sin embargo deberán presentarse ante el funcionario aduanero responsable del proceso de supervisión cuando haya correspondido y permanecer adjuntos al comprobante de salida durante la operación de tránsito.

 

 

RAFAEL BONILLA VINDAS

DIRECTOR GENERAL DE ADUANAS

V.B.: XTG/MAC

C. Co.: Digesto Aduanero



[1] Los 8 días contados a partir del arribo, no sólo surge del texto expreso del artículo 140, párrafo dos, sino también de la relación del último párrafo del 145 en relación con el 56 inciso a) de la LGA.

[2] Modificado mediante Resolución Nº RES-DGA-247-2010 del 20 de julio de 2010.

[3] Modificado mediante Resolución Nº RES-DGA-122-2010 del 07 de abril de 2010.

[4] Modificado mediante Resolución Nº RES-DGA-247-2010 del 20 de julio de 2010

[5] Mediante Directriz DIR-DGT-006-2010 del 29 de abril del 2010, la Dirección General comunicó la creación de la modalidad 80-15 denominada “Traslado”, misma que debe ser utilizada para someter las mercancías al régimen de depósito fiscal en los puestos de ingreso.